Salvando estrellas

Desde hace tiempo, vengo notando una tendencia horrible en nuestro país: somos unos quejicas.

Partimos de la base de que todo es mejorable, de que en todo se puede hacer más, de que todo se puede hacer mejor… Estamos de acuerdo. Y que es nuestra responsabilidad como ciudadanos ser críticos y señalar los problemas (y ojo, intentar arreglarlos) de la sociedad, de la política, de la vida… Estamos de acuerdo.

Pero es que esta tendencia de los quejicas, la vengo observando desde hace años, cada vez más, y sigue unos patrones más o menos similares: el gobierno (nacional o autonómico, o el ayuntamiento) da unas ayudas* y entonces, claro, alguien se queda fuera de la ayuda. Y empiezan las quejas. Pero es más, el que la recibe, tampoco se queda agusto y dice que es insuficiente (en tiempo, en cantidad, en modo o en lo que sea…)

¿Y al final qué tenemos? Una población X que se queja por seguir como está y una población Y que se queja por estar solo un poquito mejor. Pues eso… quejicas.

* Ojo, ayudas!! Que la palabra ayuda es la que es. Y no otra

Y todo esto me ha recordado un cuento que me envió una gran amiga (gracias Petru) y que, creo, es bueno que tengamos siempre en mente.

Paseando por la playa, a lo lejos, vi una persona que repetidamente se agachaba, recogía algo y lo lanzaba al mar.
Extrañado, me acerqué y me di cuenta de que estaba devolviendo las estrellas que la marea al bajar había abandonado en la arena.
Al preguntarle el porqué de su esfuerzo comentó que si no las devolvía al mar, morirían asfixiadas.
Al oir la respuesta le expliqué que su esfuerzo era inútil, pues eran multitud las estrellas abandonadas en la playa, que habiá montones de playas más y que él sólo no podría salvarlas a todas; que no valía la pena…
El hombre, sin parar de agacharse y sin parar de devolver estrellas, con alegría me dijo:
“Pregúntale a esta estrella si merece la pena o no el que yo me agache”.
Y al decirlo, la tiró al agua…y volvío a agacharse.


¿Qué pasa en Madrid?

Hoy hemos conocido los datos del paro del mes de Junio. Ha bajado en 55.250 personas.

A pesar de que la cifra de parados sigue siendo alta, es una buena noticia ver que, poco a poco, esta se reduce.

El paro ha bajado en todas las comunidades autónomas, socialistas o peperas, de costa o de interior, de norte o de sur… Excepto en Madrid. ¿Por qué? ¿Acaso no era Madrid el motor económico de España? ¿Acaso se puede renunciar a 500 millones en políticas activas de empleo? ¿Acaso ocuparse de esppionajes, gürtels e intentar derribar a Rajoy hace que uno descuide sus ocupaciones?

Y por último, ¿tendrá Espe la cara de echarla la culpa de esto, también, a Zapatero?


¿De qué hablará ahora el PP?

Hoy que conocemos los datos del paro y sabemos que por primera vez en 14 meses ha bajado.

Desde aquí nos preguntamos “¿De qué hablará el PP ahora?”


Parados madrileños

esperanza-27

Vía Los Calvitos


Cortinas de humo y el paro

Vale:  hay más de cuatro millones de parados.

¿y por eso no se puede hablar de otra cosa? No sé, aborto, espionaje, corrupción, trajes valencianos, privatización del Canal de Isabel II, elecciones europeas…


Empleo, paro y descentralización.

“Dos de cada tres euros que lo gestionan las comunidades autónomas. El otro, el Gobierno Central” Cándido Méndez.

Si a eso sumamos que las políticas activas en empleo las tienen las comunidades. ¿A qué lado hay que mirar principalmente?


Mentiras sobre el paro II

Si hace poco hablabamos del extraño efecto que algunas medidas de ciertas empresas provocan en las listas del paro, ahora vamos a echar un vistazo al análisis que hacen de ella los partidos políticos. Ayer lo comentaba Pablo Urbiola en su blog, y lo dice muy acertadamente:  “las políticas activas de empleo (casar la oferta y la demanda de trabajo y desarrollar cursos de formación que permitan a los parados reincorporarse al mercado laboral) son competencia de las Comunidades Autónomas y no del Gobierno central”

Sin embargo, aquellos (y aquellas) que se apuntaban medallas en la creación de empleo y en bajos índices de paro ahora echan balones fuera. Pues no. Uno es responsable de todo o de nada (y, como hemos visto, lo es de todo). Y el Gobierno central podrá tomar medidas (como el plan de estímulo) para ayudar, pero no, no es su competencia. Es necesario que tengamos claro, a la hora de votar, a quien le corresponde cada cosa. Y actuar en consecuencia.