Milán

Este fin de semana he estado en Milán, una de las capitales de la moda. Sinceramente, me esperaba una ciudad mucho más gris. Al menos así lo decía todo el mundo. Pero sin embargo me he encontrado con una ciudad con calles grandes, bastantes árboles y con una movilidad mucho mejor que la de Madrid, por ejemplo.

La integración con el tranvía, el mayor uso de motocicletas, el uso relativamente común de la bicicleta y, también, el de automóviles pequeños (especialmente importante a la hora de aparcar) explican en parte que, aunque es cierto que hay tráfico, no haya apreciado atascos.

Como hice con Barcelona, pienso en su aplicación en Madrid y, sinceramente, es complicado. Sí es cierto que la puesta en marcha del tranvía sería factible. Pero, salvo por el asunto ecológico, no le veo gran diferencia con el autobús. La bicicleta, como ya he comentado alguna vez, es complicado en Madrid ya que no es una ciudad llana. Y el uso de motocicletas es más cultural.

¿Soluciones? Difíciles. Pero algo hay que hacer en Madrid.

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5º video PSOE Elecciones Europeas

Ya está el quinto vídeo de la campaña de las europeas. Se centra en la figura de una mujer y la defensa de los derechos de los trabajadores. Una toma, sencillo, simple y directo.


Trafic-ando en Madrid

O medidas ante la crisis sin preguntar a un economista.

Estamos hartos de que en televisión nos bombardeen con anuncios de triglicéridos y médicos avisandonos de que el colesterol es como el demonio pero sin cuernos. Pues bien, debe ser que a nadie en el Ayuntamiento se le ha pasado por la cabeza pensar que la movilidad de una ciudad es como su sangre, y al igual que los problemas de circulación sanguínea pueden derivar en muchos otros, lo mismo ocurre con los de circulación de vehículos.

Creo que no tengo que convencer a nadie de que en una ciudad como Madrid en las horas punta (y no tan punta también) se producen atascos. Y quien se haya fijado un poquito verá que casi todos los coches van con un solo ocupante. Intentos como el de bus-vao no han terminado de ser efectivos. Y la idea no es (era) mala, pero ¿por qué ha fallado entonces? Simplemente porque la gente sale desde sitios distintos para llegar a otros diferentes, y no siempre a las mismas horas.

Tampoco los famosos parquímetros han mejorado la situación ni en la circulación ni en el aparcamiento. Teoricamente, estas regulaciones nos llevarían a que la gente dejase su coche en casa  para no pagar aparcamiento. Pero lo que ocurre es que da más vueltas o aparca más lejos. ¿Por qué? Porque no tienen un medio de transporte para llegar, o tardarían 3 veces más en hacerlo.

Entonces, ¿qué hacer? Dos parecen ser las prioridades, muy relacionadas entre sí:

  1. Mejorar los aparcamientos 
  2. Mejorar el transporte público

1. Aparcamientos

Hace poco leí que el 30% de los desplazamientos en una ciudad eran para buscar aparcamiento. Esto supone que si la gente aparcase en la puerta de su trabajo o casa, reduciríamos una barbaridad la congestión. ¿Es posible hacerlo?

En una gran ciudad como es Madrid, aumentar el número de plazas de aparcamiento no parece fácil. La calle ya está ocupada y en las zonas de mayor uso veo difícil que se puedan hacer muchos proyectos de aparcamientos subterráneos. Además, aparcar es caro: piensa en las dimensiones de tu coche, calcula los metros cuadrados que ocupa, multiplicalos por el precio del metro cuadrado y ¡tachán! Una pasta.

La única opción viable es hacer aparcamientos disuasorios, a las afueras de la ciudad, en estaciones de cercanías o autobuses, para que luego la gente acceda en ese transporte público a la ciudad (entendiendo que el acceso a estos puntos en otros medios de transporte público no es viable). Lo que nos lleva al punto 2

2. Transporte Público

Empecemos por tener clara una cosa: no todos los servicios públicos son transporte público. No sé jurídidacamente, ni me importa, pero un taxi no lo es. ¿Qué diferencia hay entre un taxi y que yo esté todo el día llevando a mi padre al trabajo, a mi madre a un recado, a mi hermana a esto y a mi amigo a aquello? Ninguna. No digo que, como se dice de Nueva York, quitando los taxis se quite el tráfico, pero sí que están más cerca del problema que de la solución.

Tampoco medidas como la del uso de bicicletas de Barcelona es aplicable a una ciudad como Madrid. Aunque se puede trabajar en esa idea. 

Vamos a buscar un buen sistema de transporte público, para ello, debe cumplir varios requisítos:

  • Precio: si la gente no lo puede pagar, no montara.
  • Duración: si la gente tarda mucho más, no lo usará.
  • Comodidad: especialmente cuando los trayectos son largos. Nadie quiere ir media hora de pie con la nariz en el sobaco del vecino.

Como hacer una línea metro es muy caro, en esta época de crisis yo volcaría mis esfuerzos en los autobuses. Y aquí es donde entra el tema económico, como si fuera una rueda:

  • Más inversión en autobuses nos llevaría a más puestos de trabajo (construcción y mantenimiento del vehículo y conductores), a más usuarios y a menor tráfico. [No se trata solo de ponerlos, también cuenta donde y cómo]
  • Al tener más usuarios se dispondría de mejor viabilidad económica para aumentar y mejorar la flota (introduciendo, por ejemplo, vehículos más rápidos, más cómodos o menos contaminantes)
  • Al tener menos tráfico se aumentaría la velocidad comercial, y por tanto, los usuarios llegarían antes a su trabajo/casa.
  • A menor tiempo de trayecto, mejor imagen del servicio, con lo que se tendría más usuarios

Esta rueda podría ser eterna, pero tiene límites, ya que no se puede aumentar eternamente la velocidad comercial, y casi tampoco se podría con el intervalo entre vehículos. Pero lo más importante es que, al tener el usuario que gastar menos tiempo en su desplazamiento, podrá usarlo en otras cosas. Y esas cosas serían ocio. ¿De donde sacaría el dinero para ese ocio? De lo que no se gasta en gasolina (podemos pensar en 200-300 euros al mes sin problemas, como media). Y como no es lo mismo pagar a las mismas 2-3 compañías que a muchos y diferentes negocios (yo al cine, tu te compras un libro, el otro se va de cañas, el de más allá se compra ropa… ) la economía global se vería beneficiada.

Así que ya sabes, si quieres poder pagarte los triglicéridos, monta en autobús. O mejor, anda, y gastatelo en otras cosas.