ETA, déjanos en paz

Black


Están muertos

Están muertos. Quizá no lo sepan. Pero nosotros sí. Lo sabemos desde hace mucho tiempo. Lo sabemos cada vez que salímos a la calle y cada vez que nos levantamos aunque nos duela el alma. Están muertos. Y solos. Es una guerra (sí, guerra) sin sentido. Una guerra donde unos ponen bombas y otros flores. No tienen sentimientos aquellos que luchan por la libertad, en su santo nombre, bajo capuchas y armados hasta los dientes. Es una guerra donde sólo hay perdedores. Porque ellos ya han perdido todas las batallas pero el precio lo estamos pagando nosotros.

Están muertos. Y quizá lo saben. Por eso actúan así. Porque sus manos ya están manchadas de sangre. Y la diferencia solo radica en ser enterrado con sangre fesca o reseca en ellas. Pero sangre habrá. Y entierro. Porque están muertos.

Están muertos. Seguro que lo saben. Solo quien se sabe muerto puede ser tan indiferente a sus vecinos. Actuan como zombies, aterrando, creyéndose protagonistas de una película que dejó de tener director hace tiempo. Y las salas de cine, ya sabemos, cada día están más vacías. Ya nadie les ve. Solo es un título en cartelera.

Están muertos cuando destruyen una calle para construir una frontera.

Están muertos. Y cada vez son menos. Sus minorías son más minorías y la libertad es mayor. Aquí, en el lado de ese enemigo que imaginan. Y allí, en el lado de esa hermosa tierra que quieren para ellos solos. Para ellos, en nombre de tantos supuestos, de tantas supuestas luchas, de tantos supuestos ataques, de tantas supuestas mierdas… que al final, los únicos nombres que quedarán en la historia son los de las vidas que ellos han quitado. Se debe de sentir uno poderoso quitando una vida. Sólo así se explica que las razones políticas vayan escritas bajo un coche y no en libros. Solo un muerto sería capaz de agacharse tanto, hasta humillar su condición humana.

Ellos ya están muertos. Que no se nos olvide nunca a los vivos.


Un concejal de IU se negó a guardar un minuto de silencio

Sucedió ayer ela Junta Municipal de Ciudad Lineal. Nos lo contó Chus Greciet en directo por su twitter. El motivo, al parecer, para negarse a guardar el minuto de silencio, es que no se guardó “cuando los nazis maraton a Carlos Palomino”.

La bochornoso actidud del portavoz adjunto de IU no fue seguida por los otros dos vocales y la propia IU ha demostrado su máxima condena al acto, aclarando de que esto fue una decisión personal. Eso sí, yo espero que se tomen medidas disciplanarias. Veremos…


Cartyñete y la incomprensión de ETA

viñetas atentado

Comprenderían que son mafiosos sin gomina, que son igual de totalitarios aunque no lleven camisa, que han perdido décadas en una lucha que solo ha conseguido dolor, que las lágrimas pasarán y mañana nos harán más fuertes, que nos quedará el recuerdo de los que nos quitaron sus balas y sus bombas, que los barrotes son su único horizonte, que la paz es el objetivo y el camino. Comprenderían que han llegado tarde, que ya somos mejores por haberles conocido, antes de que ellos decidieran llevarselos para siempre. Comprenderían, y eso, a veces, duele.

Aquí puedes ver más cartyñetas.


Edu Madina el “Alquimista”

Aparece en elpaís hoy un precioso reportaje al magnífico Edu Madina (al que aprecio en gran medida, lo reconozco).

Dice muchas y grandes cosas. Pero me quedo con este ejercicio de “alquimista”, como él dice:

“En el momento en que sucede, mi compromiso se multiplica”, asume el diputado por Vizcaya, que, contrariamente a lo que dicen tantos artículos y biografías, no era concejal de Deusto en aquel entonces. “Salgo reforzado en el compromiso. Con un rechazo total a lo que ETA me propone: el odio, las ganas de venganza, las ganas de irme. Y me lleva a un ejercicio de alquimia, que todavía no ha concluido, que es convertir el plomo en oro: que de esa mierda salga algo que refuerce mi vida. Aquel atentado me blinda contra cualquier tipo de odio, ETA es una factoría de odio. Yo salgo más generoso, más aceptador de la diferencia, de la pluralidad. Termino convirtiendo aquel escenario en una alerta de la importancia de las cosas en la vida, de la importancia del tiempo. Ojalá pudiera quitar aquel día. Pero es un capítulo fundamental de mi vida, casi de mi muerte; intento convertirlo en algo positivo para los días que me quedan por vivir”.


Fin de semana en Euskadi

Hay momentos en la vida de uno que marcan un antes y un después. Y este fin de semana ha sido uno de ellos.

Euskadi es un país maravillosamente precioso, con una mezcla ideológica increíble. Pero lejos de convertirse en un enriquecimiento colectivo, Euskadi está incrustrado en una telaraña desde hace demasiado tiempo. Demasiado.

En dos días uno no ve todo, no siente todo, no asimila todo. Pero sí hay detalles en los que uno ve lo difícil que es decir lo que uno piensa, lo que uno siente. Que algunos pienses que ser socialistas es incompatible con sentir la ikurriña, por ejemplo.

No he sentido miedo, es cierto. Pero he visto mucha seguridad en los actos. Hoy más que nunca, eso tiene sentido. Los impresentables de siempre, aquellos que Ibarretxe dice que tienen que estar en las elecciones, han puesto una bomba en la puerta de la sede de los compañeros de Lazkao (Guipúzcoa). 

Euskadi necesita un cambio y estoy convencido de que es posible con alguien como Patxi, capaz de emocionarme cuando habla (siente) de los valores socialistas, cuando se compromete a darnos el presente (y no el futuro, como prometen otros) a los jóvenes, cuando  se sube al escenario a cantar como una rockstar o cuando habla contigo de política, de música, de la vida… como uno más.

Y gracias también a Edu Madina, por ser así, simplemente.


Aznar dixit

Resulta que Aznar va a liderar la Conferencia de Negacionistas del cambio climático para “llamar la atención sobre las nuevas investigaciones que contradicen que el moderado calentamiento de la Tierra durante el siglo XX esté causado principalmente por el ser humano y haya alcanzado proporciones críticas”.

Este Aznar es el mismo que ordenó mandar una carta a los medios para que dijeran que ETA era responsable de los atentados del 11m.

Este Aznar es el mismo que dijo aquello de: “Pueden estar seguros de que el régimen iraquí tiene armas de destrucción masiva “. 

 

Si Aznar dice esto, a mi me ha convencido: el cambio climático es una realidad.