Periodismo de café

Ayer por la tarde estuve tomando un café con Diego Beltrán, amigo al que conocí el verano pasado en California, gran viajero y además, licenciado en periodismo.

Entre sorbos y risas comentamos todo tipo de cosas, pero un tema tomó más importancia que otro: el periodismo ciudadano.

Estuvimos de acuerdo en que la equivalencia entre Periodismo clásico –> Periodista clásico no se puede trasladar a Periodismo ciudadano –> Periodista ciudadano. ¿Por qué? El periodista ciudadano somos cualquiera de nosotros que tengamos a mano un móvil, una cámara o un ordenador (e internet, claro). Se trata de comunicar rápidamente aquello que pasa en cualquier parte del mundo. Y no hace falta hacerlo con un rigor profesional, entendiendo la falta de rigor como simple falta de datos y no como mentir en lo que se cuenta. Coincidimos también en que eso, la mentira, era una de las más habituales acusaciones a este nuevo periodismo, pero ¿acaso ningún periodistas profesional (sea político, deportivo o rosa) ha mentido nunca? Vaya…

Sobre los periódicos de papel comentamos que el futuro es tener a gente capaz de hacer buenos análisis, buenos artículos de opinión. Uno se compra el periódico cuando ya sabe todo lo que ha pasado, cuándo, cómo, quién, por qué. No tiene sentido contar eso. El lector necesita otra cosa.

La información fluye a toda velocidad. Pero necesitamos gente capaz de frenar, pensar y escribir.

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¿Espe al natural o Esperpento?

Ayer, cuando veía a Esperanza Aguirre narrar lo sucedido en Bombay hubo algo que no me cuadró del todo. (Y no me refiero a que no se hubiera cambiado de ropa y llevase unos calcetines que le dieron en el avión. Con el glamour que desprende esta mujer, y habiendola recibido su familia… eso no me lo trago.) Y es que, comprendiendo lo extraordinario del suceso y por tanto que lo tenga que contar, no me acaba de convencer que el sitio y las formas de hacerlo fueran las mejores.

Sé que estaba en Bombay como Presidenta de la Comunidad de Madrid y no de turismo, con lo que responde de lo sucedido en el Palacio de Correos. Lógico. Pero también es cierto que un hecho de este estilo no es algo institucional y su rueda de prensa sí lo fue…

No sé, de verdad que no sé.

¿Entra esto dentro de lo Institucional o no?


Pagar lo gratis

Vamos a hacer una cosa, como si fuera un juego:

Imagínate en casa, por la mañana, con un termomix de estas que lo mismo te hacen unos espaguettis cuatros quesos que un cocido. La has comprado hace poco, porque tienes poco tiempo (o poca maña o pocas ganas… es tu dinero) cuando vienes de trabajar. Ahora estás metiendo los productos y programando la maquinita para que esté todo listo a las 14.30, justo para comer.

Sales de casa, vas al metro, coges un ejemplar de un periódico gratuito y cuando lo abres ves la noticia de que los cocineros de todos los restaurantes están en el Congreso de los Diputados negociando con el Presidente del Gobierno o con el Ministro de xxxxx. Amenazan con huelga.

Asombrado, sigues leyendo: se quejan de que ahora la gente puede cocinar GRATIS!!! Y de qué van a vivir ellos? Incluso, algunos dicen, que esas maquinitas del Diablo usan recetas que ellos mismos inventaron o perfeccionaron. Muchas abuelas de toda la vida se suman a los chefs.

“Esas máquinas deberían ser ilegales. Están robandonos a todos. De algo tenemos que vivir. Hemos dedicado nuestra vida a esto”

Al final consiguen un acuerdo para ilegalizar las termomixes o al menos que se les recompense economicamente cada vez que alguien compra en el super unos macarrones o unos garbanzos (Por si los usa en esós aparatitos)

¿Te parece absurdo? A mi sí

Y ahora viene el fin del juego:

  • Donde pone termomix diga Emule/Internet/P2P
  • Donde pone cocinero diga músico
  • Donde pone restaurante diga discográfica

¿Te sigue pareciendo absurdo? A mi sí.


Gran Hermano

O el Circo Romano versión semi-civilizada

Anoche vi algún rato suelto de Gran Hermano. Después de la primera edición, de la que vi bastante y de la segunda, de la que vi menos, creo que no había vuelto a estar tanto tiempo delante de la televisión viendo este nuevo circo.

Si en Roma se empezó disfrutando de la muerte, simple, para acabar derivando en un esperpento en el que intervenian seres humanos y animales de todas partes del mundo, y cuanto más lejos y más raro mejor; ahora tenemos un nuevo Circo Romano donde la muerte física se cambia por ver la muerte del espíritu y el intelecto (del personaje, no del televidente) sintiendo, con nuestras filias y nuestras fobias, que los frickys que adornan las casas de mentira y el plató no distan tanto de aquellos romanos que veían por primera vez a una jirafa devorada por una pantera negra.


Soy nuclear ¿Y tú?

Hace unos días leía un artículo sobre una propuesta de pequeños reactores nucleares (unos 3 metros, más o menos) que irían enterrados y sellados y que proporcionarían energía para unas 10.000 casas “occidentales” (se entiende que en países con menor consumo energético, podrían servir 20-30 mil casas). El caso es que me han venido a la mente varias y largas discusiones acerca de la energía nuclear.

Sí, yo soy nuclear, o mejor dicho, pro energía nuclear. ¿Por qué? Porque viendo la cantidad de energía que gastamos, es la única fuente que nos podría garantizar suministro constante, especialmente en occidente. 

Muchos direis que tiene riesgos, que los accidentes ocurren, que donde se dejan los residuos… La tecnología actual está preparada para que no ocurra otro Chernóbil. No podemos estar toda la vida lamentándonos de algo que ocurrió hace años. Y los residuos se pueden controlar. Es cierto que generan un impacto (más psicológico que real) pero ¿acaso no lo generan los molinos de viento?, ¿o los saltos de agua artificiales que impiden a los peces moverse con libertad dentro del río?

Queremos seguir derrochando energía pero no asumimos que tenemos que conseguir más (y no, hoy en día las energías renovables no aportan mucho).

A veces tengo la sensación de que queremos vestir de Armani pero trabajando solo 4 horas al día. Pues algo así.


¿Qué hubeira hecho Gallardón si…

Ussía hubiera sido García o Hernández o Mohamed…?


Voto electrónico

Esta mañana, en el más que recomendable blog de César Calderón, hacía referencia a una frase de Richard Stallman, que decía “Votar con computadoras es abrir una puerta grande al fraude. La computadora ejecuta un programa, y el programa puede ser cambiado o reemplazado”

Personalmente creo que el futuro está en el voto electrónico. De hecho, tengo el concepto de que practicamente todo acabará siendo electrónico. Me resisto a pensarlo en las artes: un cuadro es un cuadro, un libro hay qye abrirlo y tocarlo para disfrutarlo por completo. Pero proyectos como el de Europeana  (en el que ahora mismo sale un mensaje de error por saturación tras recibir más de un millón de visitas por hora en su lanzamiento) en el que se han digitalizado ya más de 2 millones de obras y se piensa meter toda la cultura Europea de los dos mil años de nuestra historia (y no sé si después pararán o seguirán… a saber) me hacen pensar que lo digital es el futuro para casi todo.

Es cierto que el voto electrónico puede tener muchos inconvenientes ahora mismo, especialemente el del miedo al fraude. Pero al igual que hemos desarrolado unos controles para confiar en las urnas de papel, estoy seguro que desarrollaremos otros para confiar en las urnas digitales. Pero como se trata de eso, de confianza, me gustaría saber si tu, que lees esto, confiarías una votación en este sistema.